
Y al final unos días de
relax, para descansar y todas esas cosas. Pero no, todo lo contrario, lo que se suponía un viaje de
relax y placer a una casa rural, se convirtió en dos días de fiesta continua con el consiguiente cansancio.
Asi que hoy me encuentro en el trabajo mucho más cansado de lo que me fui y muerto de sueño.
Y es que todo empezó el jueves a la tarde. Nada más terminar un curso, miento, a mitad del curso, tome camino a
Vitoria-
Gasteiz desde San
Sebastian-
Donostia, un camino de una hora y poco. Y casi sin tiempo para aterrizar en mi casa, recibí
la llamada, me vienen a recoger para ir de casa rural a
Suances. En ese momento bajo esperando encontrarme un coche, y me encontré una furgoneta. 7 tíos metidos en ella a la búsqueda de experiencias vitales para su existencia,
jejeje. Pues tras una parada que puede ser denominada
refill, partimos rumbo a la casa rural.
Una vez llegado allí, lo primero sorteo de camas. Y como no puede ser de otra forma, me toco dormir en el colchón del suelo. Esa noche teóricamente íbamos a tomarla con
relax, para descansar. Pero copa tras copa la cosa se animaba, la timba de
poker, iba por buen camino, ¿y porque no celebrarlo con otra
cervecita?
Asi hata altas horas de la madrugada. Yo con el cansancio del día, y que fui medio enfermo por no decir enfermo completo, pues os
podeis imaginar lo que el cansancio apremiaba. El despertar no se a que hora fue, pero si se que el día siguiente después de comer únicamente tuvimos más de los mismo, otra timba de
poker, mientras se descubrían algunos secretos de otros, y
Bitor y
Tore tuvieron que irse por motivos ....., si quieren ya los dirán. Y nos quedamos 5 fantásticos desde las 4 la tarde hasta las no tengo ni idea (2 o así de la madrugada), haciendo
quinito y jugando a alas cartas. Tal fue el punto que cuando
derrepente llego
Bitor de nuevo a eso de las 11 de la noche, ni se nos había pasado por la cabeza lo de cenar y esas cosas. Pues de esta forma pasaba otro día.
El día siguiente, por razones extrañas me sentía con ganas de dar una vuelta, y andar. Así que con el valiente
Rivas me
fuí hasta el pueblo de
Suances, donde estuvimos bastantes bien en la
playita andando, y metiendo los pies en el agua increíblemente fría. Tanto que un poco más y me tienen
que amputar los dedos del pie por congelación. Allí pude tomar unas instantáneas.


Lo mejor vino
despues de esta
escapadita al pueblo,
la barbacoa: Chuletas, Cerveza,
Ibericos,
Musica y
Relax total. Pero como no podía ser de otra forma, de nuevo el factor alcohol tomo parte en el viaje, y otra vez desde las 4 o5 de la tarde hasta altas horas de la madrugada, eso son las 7 de la mañana, haciendo
quinitos con pruebas, y
partidillas, con las
consiguientes confesiones y discusiones que originan estas
cosillas, que siempre se echan de menos, y que acercan a la gente más allegada.
Finalmente el Domingo, último
día hubo sorpresa mañanera para despertar a Novillo, un cubo de agua a la cabeza, y luego la consiguiente respuesta de lance de agua con vasos y
así. Tras esto recoger y para casa, con parada previa en Castro-
Urdiales a comer. En esta parada fue
donde Novillo soltó la chorrada del año:
...
camarera: Para postre
tenéis: flan, cuajada,
profiteroles y helado.
tore y varios más: A mi
ponme profiteroles.
novillo:
A mi ponme tambien unos profilacticos de esos!!...
Acabada la comida, de vuelta a
Vitoria-
Gasteiz, a todo correr debido a que
teníamos partido porque hay gente (Equipo universitarios de baloncesto) que no sabe aplazar un partido solo por
joder al otro equipo (más cuando es Los
Herran).
Llegamos a
Gasteiz a eso de las 5:45, a partir de aquí subir a casa, hacer la bolsa de deporte y directo a jugar (6:30) con la
considerable resaca que no hizo muchos estragos durante el partido. El encuentro lo perdimos, jugando un partido más que decente y con
posibilidades de ganar.
AHH! Casi se me olvida, mención especial a la chica de cantabria con nombre Silvia, que estaba en la casa de enfrente. Por mi parte podría ser la madre de mis hijos cuando quiera.